Markdown Cheat Sheet

Headlines
# Headline 1
## Headline 2
### Headline 3

Styling
*italic*
**bold**
~~strike through~~

Links
http://url.com
[link text](http://www.url.com)

Quotes
> Quote text
***Johnny Author***

Images
![image alt text](image url)
***Image caption, description***

Horizontal rule
---

Inline Code
`var name = "John Doe";`

Code block with syntax highlighting
``` codelanguage
function foo() {
  return bar;
}
```

Bulleted list
- item 1
- item 2
- item 3

Numbered list
1. item 1
2. item 2
3. item 3

5 consejos para fomentar la igualdad de género en el jardín

5 consejos para fomentar la igualdad de género en el jardín

La desigualdad de género se materializa en diferentes prácticas y discursos. Una de estas formas de materializarse son los estereotipos que socialmente vamos reproduciendo y aceptando.

Durante los primeros años de escolaridad se aprenden infinidad de cosas importantes para toda la vida y entre estas cosas, vamos conformando los estereotipos y arquetipos sociales con los que vamos generando nuestras representaciones del mundo.

Por esta razón en Cuaderno Rojo creemos que es muy importante ser concientes del rol institucional del jardín y las acciones que pueden tomar para no fomentar y reproducir estos estereotipos.

Trabajos y oficios

De chicos relacionamos a ciertas profesiones y oficios con cierto género. Por ejemplo, los empresarios, policías, carpinteros, soldados y bomberos suelen ser representados con el género masculino. Docentes, enfermeros, cocineros y personal de limpieza suelen ser representados con el género femenino.

Alt Text

¿Hay alguna característica intrínseca de estas profesiones y oficios que definan el género de las personas que las practican? La respuesta simple es "la mayoría de los bomberos o soldados son hombres, los empresarios son hombres y por eso se los representa como tales". Pero justamente hay que entender que eso no es casual, sino causal. Los estereotipos tienen una relación directa con la cantidad de hombres y mujeres que practican diferentes oficios y profesiones.

¿Por qué hay pocos docentes de nivel inicial de género masculino?

Ejercicio:
1. Pedile a los alumnos que dibujen diferentes trabajos. Por ejemplo, le podemos 
pedir que dibujen:

- Policías
- Bomberos
- Enfermeros
- Docentes

¿De qué géneros los dibujan? Seguramente la mayoría dibujen a policías y bomberos masculinos,
pero a los docentes y enfermeros los dibujen como femeninos.

¿Hay algún familiar que te pueda ayudar a romper con estos estereotipos? 

Colores

Los estereotipos se materializan muy claramente en el manejo de los colores. Socialmente aceptamos que hay ciertos colores que se relacionan a lo femenino y ciertos colores que se relacionan a lo masculino. El azul y el rosa son el ejemplo más común. ¿Pero hay alguna característica de estos colores que realmente tenga relación directa con un género? Probablemente no, es simplemente una convención. Sin embargo al regalar algo a un recién nacido estos colores estarán muy marcados según su género.

¿Está mal que a un niño le guste el azul y a una niña el rosa? ¡De ninguna manera! La idea es que cada uno pueda elegir el color que guste, sin sentirse condicionado por el entorno.

Historias

Los cuentos tradicionales tienen tramas que suelen poner a la mujer en un lugar de inferioridad. Por ejemplo, las princesas cuyo objetivo en la vida es casarse, o las doncellas cuya historia se basa en ser rescatadas por los príncipes.

Es importante entender que estas tramas no son resultado de conspiraciones para elaborar complejas dominaciones de género, sino que fueron expresiones sociales que representan y reproducen el lugar que la mujer tuvo en la sociedad durante mucho tiempo.

Por suerte, este rol se fue transformando con el tiempo y hoy podemos ver expresiones artísticas que retratan estos cambios. Tanto en el cine como en la literatura infantil se está dando cuenta de esto y cada vez hay más heroínas y princesas que velan por su reino y no por su príncipe.

Alt Text

Podemos encontrar ejemplos de esto en historias de Disney, por ejemplo Frozen o Moana, en los que los personajes masculinos son secundarios e incluso son los que generan el conflicto de la historia. También, muchos artistas independientes están escribiendo y reescribiendo historias teniendo en cuenta esta perspectiva de igualdad y valoración del rol de la mujer.

No queremos decir que hay que dejar de leer la Cenicienta y Blancanieves por ser rescatadas por un príncipe. Desde ya no proponemos juzgar el estilo de vida, ni las pretensiones de nadie. Simplemente, hay que ser conscientes de los mensajes que transmiten las historias que contamos y buscar tener una biblioteca lo más heterogénea posible.

Deportes

Un ambiente de equidad de género es aquel en el que todos los niños pueden elegir libremente qué actividades deben realizar. Por ejemplo, en las diferentes sociedades hay deportes que se relacionan al género masculino y otros al género femenino. Por otro lado, en países de Latinoamérica los niños juegan al fútbol y las niñas juegan al hockey. Pero en países como Estados Unidos, en muchas ciudades el fútbol es un deporte mixto y en otras es un deporte principalmente practicado por mujeres.

Alt Text

Al igual que los otros estereotipos, relacionar un deporte con un género es una convención y podemos ver cómo en las distintas culturas la convención va cambiando.

¿Cómo se sentiría un niño al que le gustaría jugar al hockey, si socialmente el deporte se plantea como un deporte femenino?

El lenguaje y lo femenino como insulto

La relación entre el lenguaje y la desigualdad de género es una problemática muy compleja y profunda. Desde chicos asimilamos que ciertas palabras son masculinas y otras son femeninas. De esta manera naturalizamos que la representación de ciertas cosas son masculinas o femeninas.

De la misma manera que relacionamos las profesiones con un género, damos por sentado que ciertos términos o acciones se asocian a lo masculino y otros a lo femenino. Es así que se terminan utilizando la característica de lo femenino como un insulto. Por ejemplo, es muy común que los niños indiquen que una acción es peyorativa por ser “de nena”.
“No seas una nena” se suele asociar a la debilidad o a que los niños "no se quejan" o "no lloran". Por otro lado utilizamos "patea como hombre" indicando a que algo se debe hacer con mayor fuerza o mejor.

¿Cómo podemos trabajar sobre el lenguaje? En estos casos es muy importante problematizar la situación sin llegar al reto. Simplemente haciendo preguntas vamos a poder llevar a los niños a que ellos mismos se den cuenta que no tiene sentido relacionar ciertos valores o características con lo femenino o lo masculino.

¿Qué podemos hacer para romper con estos estereotipos?

El primer paso es hacerse cargo y entender que la desigualdad de género se reproduce socialmente. Todos cumplimos un rol y en alguna medida tendemos a reproducir algunos de estos estereotipos.

¿Por qué lo hacemos? No es por una intencionalidad de poner al género femenino en un lugar de debilidad, sino porque son cosas que nos fueron presentadas como naturales, desde chicos. Por eso como educadores, ¡es nuestra responsabilidad romper con estas costumbres!

La solución no está en imponer que los bomberos pueden ser mujeres o que los docentes de nivel inicial pueden ser hombres. Tampoco está en obligar a las niñas a jugar al fútbol o a los niños a utilizar el color rosa. Ni en retar a un niño por equivocarse al insultar a alguien diciéndole algo como "sos una nena".

La solución es buscar generar un ambiente de respeto, en el que el que todos puedan elegir con libertad a qué quieren jugar, qué colores les gustan y qué deportes quieren practicar, sin imposición, ni discriminación por elegir algo diferente.


Los beneficios de la meditación en l@s niñ@s

Historias Comunidad CR - Pre Jardín y Maternal Dulce de Leche

 

¿Te interesa saber más?

Recibe estrategias escolares semanalmente.